Hace varios años que no creo en la existencia de la felicidad y siempre me regodeé en la conclusión que solo existen momentos felices, sin embargo nuca me ha sido posible remitir mis estados de animo a esos momentos felices que seguro han pasado por mi existencia, eso tampoco puedo explicarme.
Entonces concluí que nuestra existencia es muy susceptible de preservar en la memoria lo malo que nos pasa y olvidar esos momentos felices, o simplemente dejarlos ahí, sin tenerlos como máximas de nuestros recuerdos.
¿Será por que estamos rodeados y la vorágine de la degradación humana y sus consecuencias sobre todo lo que toca, de alguna manera nos devuelve esa mala onda que nosotros mismos generamos? ¿Será que es tan difícil ser conciente de algo tan perceptible? ¿Hay que tener un mínimo de cultura para llegar a tener este tipo de conciencia de lo que pasa con nuestro hábitat? ¿Habría sido mejor si nos hubiésemos quedado sin lóbulo frontal que en algunos ha significado trastocar todo lo que la naturaleza le demoro años y siglos en ordenar? ¿Estaría mejor la especie si no se le hubiese ocurrido diseñar esta desordenada y sobre poblada “sociedad”? ¿Seguiría siendo la redundancia en el error un cáncer creciente y degradante de nuestra propia existencia?
Toda esta carga de sucesos que día a día se evidencia sin que se pueda dar marcha atrás, sin que se pueda solucionar debidamente, parece que solo les afecta a algunos, en realidad a todos, pero vaya si no se dan cuenta muchos, y estos retribuirán con creces la propia degradación que parió sus existencias.
¿A quien se le ocurrió esa desastrosa idea que el ser humano es la suprema especie de la tierra?, si somos solo producto de los devenirse inexplicables de la transformación de la materia. ¿Por qué todos los seres humanos deben vivir? ¿Por qué no es posible que algunos se mueran, como cualquier ser vivo? Eso si es una exageración, máxima que nos ha llevado a ser la especie depredadora de todo espacio natural que podamos encontrar.
Preguntas sin respuestas fáciles, explicaciones largas, con pajeos de gente culta, pero que al final nada concreto sobre lo real tendrán efecto. Al final solo estoy seguro que a nivel macro todo este caos, con sus pequeños y salpicados órdenes y felicidades seguirá así hasta que esta existencia (la mía, al menos) deje de verlas así y forme parte de la inconciencia del universo.
(La foto es de Nick Veasey)